72016Dic
La importancia de la  Vitamina D

La importancia de la Vitamina D

La vitamina D es una vitamina liposoluble que tiene un papel determinante en numerosas funciones de nuestro organismo:

  • Regulación de los niveles de calcio y fósforo en sangre: promueve la absorción intestinal de fósforo y de calcio a partir de los alimentos y la reabsorción de calcio a nivel renal. green-35016_640
  • Participa en el desarrollo del esqueleto mediante la contribución de laformación y la mineralización ósea regulando la absorción intestinal de calcio permitiendo mantener un adecuado equilibrio entre la formación y destrucción del hueso.
  • Interviene en los procesos del sistema inmunológico actuando como modulador inmune, aumentando la inmunidad innata y mejorando la actividad de las células implicadas en los procesos defensivos contra gérmenes.
  • Contribuye en la prevención de enfermedades como hipertensión y enfermedades cardiovasculares así como diabetes.
  • Posee funciones antienvejecimiento.

Ya desde la infancia debemos asegurarnos de su correcta aportación diaria:

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En personas sanas la fuente principal de vitamina D es la exposición solar de la piel, para garantizar los niveles correctos de vitamina D en nuestro organismo deberemos realizar de 10 a 15 minutos de exposición solar tres veces a la semana son suficientes para producir los requerimientos corporales de esta vitamina. Es necesario que el sol dé sobre la piel de la cara, los brazos, la espalda o las piernas sin protector solar, sin embargo no deberemos olvidar el uso del protector solar si vamos a estar mas tiempo en exposición a fin de prevenir los efectos nocivos del sol en nuestra piel.

La alimentación aporta una pequeña parte de la cantidad diaria recomendada de la vitamina, esta varía en función de la edad y el sexo, así como el estado general de salud o bien en caso de embarazo. En general  un adulto sano debe ingerir 60UI (15mcg/día) pudiendo aumentar estas necesidades en ancianos.

Los alimentos que contienen vitamina D y que por lo tanto no deben faltar en nuestra dieta son:

  • Pescados grasos: atún, salmón, caballa,…
  • Leche, quesos.
  • Yema de huevo
  • Hígado
  • Champiñones
  • Alimentos fortificados: leche, cereales, yogur, margarina,…

Periodicamente deberemos controlar los niveles de vitamina D, especialmente si vivimos en lugares donde hay poco sol a lo largo del año, siendo el mejor indicador el nivel sanguíneo de 25-hidroxivitamina D. Los niveles de 50 nmol / L o superior (20 ng / ml o superior) son suficiente para la mayoría de las personas.

A día de hoy y debido a la gran cantidad de suplementación de determinados alimentos o el consumo sin control de suplementos nutricionales podemos alcanzar niveles tóxicos o bien niveles que generen efectos adversos.

El exceso de absorción de calcio a nivel  intestinal aumentará los niveles de este en sangre pudiendo ocasionar efectos adversos como:

  • Depósitos de en tejidos blandos como corazón o pulmones
  • Confusión y desorientación.
  • Daño a los riñones.
  • Cálculos renales.
  • Náuseas, vómitos,
  • Estreñimiento,
  • Inapetencia, debilidad.
  • Pérdida de peso.

En cualquier caso la mejor opción será acudir a su médico para que realice una correcta valoración de su caso y le oriente en cuanto a sus necesidades diarias recomendadas.