42016May
Las estrias … no son para siempre.

Las estrias … no son para siempre.

Las estrías son atrofias cutáneas en forma de líneas que surgen como consecuencia de una rotura de las fibras de colágeno, elastina y reticulina;  afecta tanto a hombres y mujeres en momentos puntuales de la vida como la pubertad (durante la etapa de desarrollo conocida como “estirón de la adolescencia”) el embarazo, los cambios buscos de peso, aumento de masa muscular en deportistas, y también se pueden ver en enfermedades como el S. de Cushing y por la aplicación continuada de cremas con corticosteroides.

La causa suele ser la falta de elasticidad, hidratación y nutrición de la piel que hacen que no se cumplan los requisitos mínimos para adaptarse a dichos cambios junto con una constitución defectuosa de las fibras y/o a un  estiramiento brusco de la piel.

 Se presentan con mayor frecuencia en mamas, abdomen, caderas, glúteos, muslos y cara interna de los brazos. Pero también podemos verlas en forma de líneas trasversales en la espalda debido al crecimiento.

Podemos distinguir dos tipos:

  • Estrías rojas: líneas sobreelevadas de color rojo-violáceo que indican formación reciente.
  • Estrías blancas: con el tiempo, las rojas se hacen más atróficas, el color va disminuyendo hasta hacerse claras y con aspecto de finas arrugas en su superficie. Estas lesiones pueden ser permanentes pero pueden desaparecer con el tiempo.

Desde el punto de vista de la prevención, se pueden evitar hidratando bien la piel, bebiendo mucha agua, teniendo el peso controlado y realizando masajes con cremas específicas que mantengan la elasticidad de la piel o la aumenten favoreciendo la formación de elastina y colágeno, sobre todo en aquellas etapas donde se empiecen a producir cambios corporales para disminuir al máximo el riesgo de aparición.

Pero si ya las tenemos formadas, contamos con una serie de tratamientos que nos permitirán minimizarlas y hacerlas casi imperceptibles:

  • Carboxiterapia:es un método poco invasivo que consiste en la administración subcutánea de Dióxido de Carbono mediante pequeñas infiltraciones en los tejidos, con el fin de mejorar la oxigenación de las capas de la piel. Aporta una mejora en la microcirculación y la perfusión de los mismos mejorando el tono y la elasticidad de la piel.
  • Se logra mejorar ostensiblemente el aspecto de las estrías, cualquiera que sea tu estadio, longitud y grosor.
  • Mesoterapia: indicado sobre todo en el primer estadio de las estrías, las de color violáceo, sobre las que se introducen infiltraciones de fármacos vasodilatadores y regenerantes para reestrurturar las capas de piel.
  • Radiofrecuencia: produce un efecto térmico en la dermis y en la epidermis, actuando sobre la microcirculación y produciendo colágeno y elastina en las zonas en las que se ha producido la rotura.
  • Láser fraccional no ablativo: trata la estría en puntos microscópicos con mucha potencia y profundidad, para favorecer la producción de colágeno: al dejar los tejidos adyacentes intactos, sus células colaboran activamente en la regeneración de los dañados. Este tratamiento puede intensificarse con la aplicación posterior de ácido retinoico (Tretinoina) a baja concentración.
  • Peelings químicos: se utilizan los alfahidroxiácidos, el retinóico o el TCA y todos ellos se encargan de eliminar la capa más superficial de la piel para incentivar su regeneración.
  • Peelings físicos (microdermoabrasión): Se trata de un peeling mecánico que permite eliminar células muertas, mediante microcristales de dióxido de Al (sales marinas) o punta de diamante, que barren la superficie de la piel, reduciendo su espesor. Estimula la renovación natural de la piel.
  • Plasma rico en plaquetas: concentrado de plaquetas extraído de una muestra de sangre que contiene factores de crecimiento que generan formación de colágeno propio cuando se infiltra en la zona afectada.

Todo esto debe de ir acompañado de una cosmética correcta seleccionando las texturas adecuadas para cada tipo de piel y con constancia en la aplicación de la misma para cuidar la piel diariamente. Ya sean sérum, aceite, gel o crema, lo importante es una composición a base de retinoides, manteca de coco, aceite de oliva, aceite de almendras, aceite de rosa mosqueta,  urea, vitamina C, D y E, ácido glicólico,  extracto de Centella asiática,  etc..y ser metódica,  realizando la aplicación al menos dos veces al día si queremos  contribuir a mejorar su estado.