132016May
La obsesión por comer sano se convierte en una enfermedad

La obsesión por comer sano se convierte en una enfermedad

Está surgiendo un nuevo tipo de trastorno alimentario, una obsesión por mejorar el estado de salud a través de la alimentación: ortorexia.

¿Qué es la ortorexia?

* Es la fijación por la «alimentación saludable», «light», libre de aceite, sin azúcar…, que puede convertirse en una preocupación enfermiza por lo que come, por qué lo come y cuanto come.

* No importa el sobrepeso, no tiene una percepción equivocada de su apariencia física, su preocupación se centra en mantener una dieta “equilibrada y sana”; al igual que en otros trastornos alimentarios tienen el deseo de verse con una “figura perfecta”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la ortorexia afecta, hoy en día, al 28% de la población de los países occidentales, principalmente a adolescentes y a mujeres. Y podría ir en aumento en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan nada.

¿Cómo son las personas que sufren esta enfermedad?

* Generalmente son personas muy estrictas, controladoras y exigentes consigo mismas y con los demás.

* Su vida gira en torno a este tema lo que le crea un problema de relaciones interpersonales y sociales muy importante.

* Basan su autoestima en comer alimentos sanos, y cuando transgreden puntualmente la dieta tienen un sentimiento de culpa que les lleva a un verdadero sufrimiento psicológico.

* Investigan el contenido nutricional de cada elemento que ingieren: calorías, vitaminas y nutrientes se vuelven el centro de interés de la comida y cualquier cosa que contenga el mínimo vestigio de que está en la lista de “no permitido”, no es consumido.

* Tienden a eliminar de su dieta alimentos con conservantes o colorantes artificiales, además de las carnes rojas, huevos, lácteos, azúcares. Esto conlleva no realizar una dieta equilibrada, siendo tan restrictiva que acaban por desnutrirse.

* Emplean todo el tiempo en planificar, comprar y, por supuesto, comer alimentos saludables.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

* El tratamiento debe de empezar por la prevención, trabajando desde la familia, la escuela y la propia sociedad.

* Es fundamental enseñar al niño desde muy pequeño lo importante que es seguir unos hábitos alimentarios saludables, comiendo a su hora, evitando saltarse comidas, que sea variada, sana y equilibrada, donde no deben faltar las frutas y verduras y que además deben incluir también la realización de actividad deportiva y el respeto a las horas de sueño.

* Además se debe trabajar mucho con jóvenes y adolescentes para evitar la aparición de éste y otros trastornos de la conducta alimentaria fomentando la autoestima, aprendiendo a aceptarse con sus virtudes y con sus limitaciones, es decir, enseñarle a sentirse bien consigo mismo.

Aún así, en cuanto se detecten los primeros síntomas de esta enfermedad se debe buscar la ayuda de un profesional especializado en trastornos de la conducta alimentaria que conozca el manejo y seguimiento de estas personas.