112016Abr
Deshidratación cutánea: ¿cual es la cosmética mas adecuada?

Deshidratación cutánea: ¿cual es la cosmética mas adecuada?

El mantenimiento de un nivel de hidratación adecuado en la piel es importante tanto desde el punto de vista estético como funcional, debido a que una piel correctamente hidratada va a actuar como primera barrera de protección frente al mundo exterior, protegiendo de agentes externos nocivos y amortiguando frente a agresiones mecánicas.

En una piel joven el contenido de agua de la capa cornea oscila entre el 10 y el 20 % dando como resultado una piel elástica, flexible y firme. Por debajo de este porcentaje la piel pierde elasticidad y se vuelve frágil y áspera convirtiéndose en una «piel seca», apagada y sin luminosidad.

Un gran porcentaje de la población sufre problemas de sequedad cutánea, afectando principalmente a niños menores de 10 años y a personas mayores de 60. En relación al género, las mujeres tienen más predisposición que los hombres a padecer piel seca.

Los principios activos utilizados en los productos cosméticos se pueden clasificar según el método de acción como se describe a continuación, siendo el objetivo final mantener el equilibrio hídrico de la piel. Es importante señalar que muchos de las sustancias incorporadas a los productos cosméticos hidratantes son constituyentes naturales de la piel.

  • Productos humectantes e hidrocaptores

    Su función es recuperar el contenido acuoso de la piel. La capacidad de captar agua en el caso de  los humectantes depende del grado de humedad del ambiente destacando en este grupo los glicoles, la glicerina, azúcares y el sorbitol; en el caso de los hidrocaptores es independiente de este factor.

Además contamos con otras sustancias con capacidad de captar agua como son la urea, componente natural de la piel que forma parte del Factor Natural de Hidratación. Se presenta en concentraciones entre 0.5 y 5 % y actúa aumentando la concentración de agua en la capa cornea y disminuyendo la pérdida transdérmica. En concentraciones superiores al 10 % actúa como queratolítico; los alfahidroxiácidos como el ácido láctico, glicólico y salicílico que tienen actividad hidratante y regeneradora. En concentraciones más altas se utilizan como exfoliantes; el pantenol, que posee propiedades hidratantes y emolientes; macromoléculas, donde se incluyen sustancias como el ácido hialurónico (concentraciones de 0.5 y 1 %), el colágeno, la elastina, glucoaminoglicanos (2-5%), chitosan etc.; y la alantoina que posee también capacidad reepitelizante.

  • Productos oclusivos

La hidratación que realizan estos productos se denomina pasiva, producen una barrera oclusiva que evita la pérdida de agua trasdérmica. Se trata de sustancias de naturaleza grasa que poseen propiedades hidratantes, lubricantes y protectoras. Destacamos los lípidos oclusivos como parafinas, ceras, aceites y triglicéridos;  lípidos anfóteros como ceramidas, esteroles, lanolina, fosfolípidos e hidroalcoholes y sustancias coloides como derivados de celulosa, hidrocoloides naturales y sintéticos y proteínas e hidrolizados de proteínas.

  • Lípidos emolientes

Se caracterizan por tener función emoliente, son afines a la piel y reblandecen el extracto corneo favoreciendo la retención de agua. En este grupo caben destacar los ácidos grasos poliinsaturados como el aceite de rosa mosqueta, el aceite de borraja, onagra, soja, almendras etc.; los liposomas, que imitan a las ceramidas actuando en el extracto corneo e hidratando; los fosfolipidos, ceramidas, vitamina A y E; y los extractos vegetales como el de Bambu, de rosa, de arándano y grosella.

El objetivo del tratamiento cosmético hidratante es mantener y aumentar la hidratación del extracto corneo de la piel y éste debe ser adecuado a la edad de la persona y al tipo de piel, de aquí la importancia de pedir consejo o asesoramiento a los profesionales del sector. De igual importancia es realizar una correcta higiene de la piel utilizando jabones de pH adecuado, utilizar cremas hidratantes que lleven incorporado un filtro solar para proteger de los rayos UV y seguir una alimentación correcta, variada y equilibrada que aporte los nutrientes y líquidos necesarios para la piel.

Fuente: Revista Acofar, 15 Febrero 2012