202016Sep
Cómo prevenir y mejorar “la retención de líquidos”

Cómo prevenir y mejorar “la retención de líquidos”

Muchas mujeres y algunos hombres sufren los síntomas de la incómoda retención de líquidos: pesadez de piernas, calambres, dolor, hinchazón,… ¿pero realmente saben cuál es la causa?, sólo cómo se manifiesta y la sensación desagradable que produce.

La “retención de líquidos” no es más que la acumulación de líquido que ha pasado del espacio vascular al intersticial y se ha depositado en los tejidos blandos; ésta acumulación puede estar producida por varias enfermedades por lo que siempre debemos acudir a nuestro médico quién valorará nuestro caso y nos orientará en cuanto a la solución más adecuada para resolverla.

Las causas pueden ser varias, siendo la más frecuente las alteraciones en el drenaje linfático, pero también puede haber otras como problemas circulatorios, toma de anticonceptivos u otros medicamentos, trastornos funcionales de riñón, hígado o pulmones  entre otras causas.

Como hemos comentado la causa más frecuente es de origen linfático, pero… ¿cómo podemos combatirla en nuestro día a día?:

  • No usar ropa excesivamente ceñida así como tampoco usar tacones muy altos o zapatos excesivamente planos, en el caso de las mujeres.
  • Vigilar lo que comemos ya que el exceso de sal o el consumo de alimentos que por sí mismos contienen mucha sal como son los embutidos, los encurtidos, alimentos en lata, snacks, entre otros, pueden contribuir a incrementar la retención de agua.
  • Hablando de alimentación podemos contribuir a eliminar o evitar la retención con alimentos que poseen propiedades diuréticas como: espárragos, apio, alcachofas, piña, sandía, berenjena, endibias, lechuga,… Todo esto sin olvidar la ingesta diaria de agua elemento indispensable para que se complete la acción diurética.
  • Debemos evitar estar en contacto frecuente con fuentes de calor.
  • A lo largo del día, intentaremos poner las piernas en alto.
  • Evitaremos permanecer muchas horas de pie o sentado.
  • Deberemos garantizar la regularidad del ritmo intestinal.
  • Como ayuda adicional podemos recurrir al uso de medias de compresión, existen diversos tipos que harán su uso más confortable al adaptarse al tamaño real de las piernas de cada persona.
  • Deberemos terminar nuestra ducha diaria con agua fría en las piernas.
  • El ejercicio mantenido no extenuante como la natación o caminar tranquilamente todos los días contribuye a la acción drenánte.

Existen tratamientos médico-estéticos que pueden ayudarnos:

  • Presoterapia: o bombas secuenciales de presión que facilitan y estimulan el drenaje.
  • Carboxiterapia: De manera mínimamente invasiva se infiltran pequeñas cantidades de CO2 (dióxido decarbono) por vía subcutánea, mejorando el intercambio gaseoso y aumentando así el flujo sanguíneo.
  • Mesoterapia: pequeñas inyecciones subcutáneas que gracias a los medicamentos homeopáticos que se infiltran mejora la acción drenante.

Si deseas más información sobre los tratamientos mencionados pueden encontrarla en los siguientes enlaces: Presoterapia; Carboxiterapia; Mesoterapia.