132017Oct
Se acabó el verano y quedaron las MANCHAS

Se acabó el verano y quedaron las MANCHAS

Se acabó el verano hace muy poquito y tras la exposición solar  nuestra piel se ha quedado con la presencia de alguna secuela poco estética que envejece nuestra piel: las hiperpigmentaciones o “manchas”, que no son más que acúmulos de melanina (melanina: pigmento natural que da color a nuestra piel).

En los últimos tiempos y debido a  la toma de medicación, predisposición genética, uso de cosméticos inapropiados, el propio proceso fisiológico de envejecimiento y las alteraciones hormonales entre otras causas, han convertido a las manchas en la piel en una de las consultas que más solicitan nuestros pacientes.

Existen diferentes tipos de manchas por lo que  su correcto diagnóstico permitirá un enfoque terapéutico apropiado y una mejor resolución de las mismas. No obstante,  debemos insistir en las medidas para PREVENIR su aparición: el uso de protector solar de la forma idónea, así como una exposición solar durante tiempos prudentes y nunca en las horas de máxima incidencia solar Al elegir el protector debemos asegurarnos de su cobertura para las radiaciones más nocivas  como son las UVA y UVB y con un índice, según el estándar europeo, de 50+; esto no evita el uso de gorras, sombreros o parasoles. Esta protección deberá usarse todo el año y no solo en los meses de verano pues la radiación que es capaz de estimular estas pigmentaciones nunca deja de estar presente.

La suplementación vía oral con acción antioxidante del tipo de beta carotenos, polifenoles, vitamina E, licopeno, etc… supone un refuerzo a el uso de la protección solar tópica, pero deberá consultar a su doctor sobre el consumo de estos complementos nutricionales.

Las manchas más habituales son:

  • Léntigos solares: son manchas benignas que aparecen relacionadas con envejecimiento cutáneo y la exposición solar, a partir de los 40 años es una de las más frecuentes localizándose en zonas fotoexpuestas (cara, escote y manos). Sus tratamientos de primera elección son:
  • luz pulsada (IPL) o luz DYE
  • Diferentes tipos de láser:
  • Q-Switched,
  • Erbio yag fraccionado
  • CO2 fraccionado.
  • Melasma, dermatosis benigna facial adquirida, suele estar favorecida por la combinación de factores hormonales y dentro de ellos el embarazo, la toma de anticonceptivos, en trastornos tiroideos u ováricos como causas más frecuentes junto a un estímulo lumínico generado por los rayos UV.

Se observa, sobre todo, en mujeres jóvenes (sólo 10% de los melasmas afecta a los hombres), especialmente en piel oscura (Fototipos III a VI), pero cada vez son mas los varones que se ven afectados por este tipo de pigmentación.

Se suele presentar como manchas irregulares, de color castaño y de distribución simétrica  en mejillas, frente, sienes, labio superior y en ocasiones  mentón.

Los tratamientos de primera elección son:

  • La utilización de sustancias despigmentantes que permitirán interferir con la síntesis de melanina y renovar las células de la superficie de la piel para obtener su aclaramiento.
  • En cuanto a los despigmentantes, existen en el mercado una serie de activos como: la hidroquinona, el ácido kójico, fítico, azelaico…entre otros. Su aplicación debe de ser en forma de mascarillas o peelings químicos de uso exclusivamente médico ya que requiere un seguimiento y ajuste del tratamiento domiciliario muy preciso.
  • Thaleum®: sistema biorregenerador cutáneo con activos despigmentantes.
  • Pigmentaciones post-inflamatorias. Son hiperpigmentaciones residuales que aparecen tras cualquier proceso inflamatorio que altere la piel, sea un traumatismo, infección, quemadura o  dermatosis inflamatorias como el acné. Son particularmente frecuentes en personas con piel oscura y también se intensifican con la luz solar.

Su tratamiento puede ser muy variado en función de la causa que las haya generado pudiendo tratarse con:

No dudes en consultarnos tu caso, nuestras doctoras sabrán cual es la solución para ti.