132016Abr
Las manos no esconden la edad.

Las manos no esconden la edad.

Las manos son a veces las eternas olvidadas. Nuestra atención se centra en mejorar y tratar las arrugas  y el envejecimiento de la cara y nos olvidamos de  las manos para las que solo utilizamos la hidratación como único tratamiento.

Los agentes externos a los que están sometidos (frío, sol, sustancias irritantes)  pueden provocar daños o lesiones que requieren algo más que eso.

¿Qué alteraciones nos vamos a encontrar?

Fundamentalmente dos:

  • Fotoenvejecimiento solar: las radiaciones UV generan pérdida de elasticidad, aparición de manchas y queratosis seborreicas. El uso de   fotoprotectores con filtros altos no solo durante el verano (el 80% de la radiación solar  la recibimos fuera de la época estival), permitirá prevenir la aparición de las mismas.
  • Pérdida de grasa: se produce con el paso del tiempo haciendo más evidente la presencia de venas y tendones junto con el aspecto de una piel fina y apergaminada.

¿Cómo lo vamos a tratar?

Seguiremos dos líneas de tratamientos:

  • Eliminación de lesiones pigmentarias y mejora en la calidad de la piel: para ello utilizaremos sistemas de Luz Pulsada (IPL) y láseres fraccionados o de Nd-Yag Q-Switched de forma combinada.
  • Reposición del volumen perdido: el ácido hialurónico y la hidroxiapatita cálcica como sustancias de relleno e inductores de formación de colágeno permiten devolver a la piel de las manos juventud e hidratación. El uso de cánulasde punta roma ha revolucionado el tratamiento de este tipo de técnicas mínimamente invasivas permitiendo rellenar toda la zona desde solo un par de puntos de entrada.

Con todo ésto, el tópico de que  las manos no esconden la edad, ha pasado a la historia; los signos de envejecimiento en la parte de nuestro cuerpo más expuesta al público, después del rostro, permiten ser tratadas con sistemas de luz y materiales de relleno que consiguen devolverle  lo que el tiempo les ha quitado: juventud.