312018Ene
LA ADOLESCENCIA, CUIDADOS Y PROBLEMAS DE LA PIEL

LA ADOLESCENCIA, CUIDADOS Y PROBLEMAS DE LA PIEL

La adolescencia es una etapa de transición caracterizada por unos cambios hormonales y físicos muy evidentes  que marcan el paso de la niñez a la edad adulta, especialmente para la piel, muy sensible a estas variaciones hormonales que provocan una mayor secreción de glándulas sebáceas que genera una sobreproducción de seborrea (exceso de grasa), puntos negros y acné, principalmente.

Aunque la piel en la adolescencia es el mejor reflejo de la juventud corporal, estos cambios que se producen  hacen absolutamente necesario adoptar una rutina cosmética con productos específicamente adaptados a esta franja de edad (15-25 años, aproximadamente) que permita mantener la piel con una hidratación y seborregulación adecuada, limpia de todo resto de grasa o impurezas que permita, de esta manera,   se mantenga en un estado saludable para seguir luciendo una piel sana y firme en la edad adulta. Añadiremos a ésto la adquisición de unos hábitos de fotoprotección adecuados que le protejan, en un futuro, no solo frente al fotoenvejecimiento y a las arrugas, sino contra el cáncer de piel.

CUIDADOS GENERALES DE LA PIEL

Limpieza

Un adecuado ritual de limpieza permite controlar el exceso de grasa. Éstas incluyen:

  • Limpieza meticulosa dos veces al día insistiendo en la zona T (aletas nariz, barbilla y frente) sobre todo la nocturna.
  • Uso de productos específicos en forma de gel, espumas, agua micelar, leche limpiadora, aceites desmaquillantes, tónicos faciales…buscando siempre texturas ligeras que incluyan agentes no agresivos ni alcohol o jabón en su formulación
  • Pueden realizarse exfoliaciones mecánicas suaves con productos indicados para ello dos veces en semana evitándolo en situaciones de brotes de acné.

Hidratación

Los mejores productos para este tipo de pieles, en general grasa, con tendencia acneica son:

  • Texturas ligeras “oil free” no comedogénica.
  • Pueden contener ingredientes con actividad antiinflamatoria, bactericida como los alfahidroxiácidos, la niacinamida o el gluconato de clorhexidina, entre otros, cuando ya contamos con la presencia de granos de acné o si queremos simplemente regular la secreción de grasa. En el caso de pieles más secas, se utilizarán texturas más densas.
  • La aplicación deberá de ser dos veces al día y siempre con la piel limpia.
  • El uso de otros productos cosméticos como, por ejemplo, el contorno de ojos como medida preventiva y de hidratación de esa zona de piel más delicada no debe obviarse recurriendo siempre a productos ligeros y no necesariamente complejos antiedad para pieles maduras.
  • No están indicados para los cuidados cosméticos a estas edades aquellos especialmente formulados para el envejecimiento, tratamiento de  arrugas estáticas,  aumento del espesor,  elasticidad o  firmeza de la piel.

Protección solar

En la adolescencia, las precauciones en cuanto a la exposición al sol son las mismas que en cualquier otra edad y la falta de conciencia del peligro de la radiación solar   adquieren mucha más importancia ya que pueden producirse alteraciones en la piel que pueden  durar toda la vida. Por ello se debe:

  • Aplicar una crema con SPF alta 30 o 50 siempre que haya una exposición directa incluso en invierno.
  • Debe de ser textura gel, crema gel o ultrafluido y con la denominación “oil free”.
  • Puede llevar una base de color que permita además unificar el tono de la piel.

Maquillaje

Las pieles jóvenes lucen siempre mejor con ligeros toques de color que con un maquillaje propiamente dicho pero a veces éste se hace necesario para camuflar imperfecciones de la piel (granos, marcas o cicatrices de acné) mientras éstas estén presentes.

La elección del maquillaje adecuado es muy importante tanto en tono (que sea lo más parecido al color de la piel) como en textura (compacto o fluido) adaptado al tipo de la piel (grasa, seca o mixta) y siempre,  buscando que el resultado sea lo más natural posible.

Afeitado

En el caso de los chicos, se debe ser muy cuidadoso con el afeitado utilizando productos especiales y agua templada para ablandar bien la barba.

CUIDADOS COMPLEMENTARIOS

Alimentación

Aunque no hay ningún alimento que haya demostrado empeorar el acné, las últimas investigaciones al respecto apuntan a que hay una mejora en el estado de la piel acneica si se sigue una dieta en la que se incluyan pocos alimentos que tengan un elevado índice glucémico (azúcares refinados, sobre todo) y lácteos, pues ambos elevan los niveles de insulina y otras hormonas que a su vez favorecen la secreción de andrógenos (principales responsables de la aparición de acné).

Además las recomendaciones irán siempre encaminadas a indicar una alimentación variada y equilibrada con ingesta de alimentos ricos en vitaminas y minerales como son las frutas y las verduras.

Higiene facial

La piel acneica puede mejorar notablemente gracias a la exfoliación regular y periódica  de los comedones y los puntos negros realizado por un profesional especializado  que proceda a su extracción con el máximo cuidado y con las correctas medidas de higiene.

Peelings químicos

Compuestos por ácidos y enzimas de penetración superficial y media y realizados siempre por un profesional médico especializado, permitirá deshacer los enlaces entre las células de la capa córnea, favoreciendo la descamación,  con una mínima irritación que permitirá una regulación de la secreción de grasa por parte de la glándula sebácea y estimulará la formación de fibras de colágeno y elastina mejorando, de esta manera, la hidratación y la textura de la piel.

IPL, láser, microneedeling

Las cicatrices o zonas rojas características consecuencia del acné mejoran de forma notable con el paso del tiempo y muchas veces sin necesidad de tratamiento.

Si persisten o se quiere acelerar su eliminación, el tratamiento más indicado es el que utiliza tecnología de luz:  IPL   para las manchas rojas y  láser de CO2 y erbio para las cicatrices ya consolidadas.

El microneedeling es un sistema de microagujas poco invasivo que induce formación de colágeno y permite tratar y mejorar cicatrices y marcas de acné leves.

No es ningún secreto que la piel de los adolescentes puede ser difícil. Sin embargo,  adoptar buenos hábitos de cuidado desde el inicio de esta etapa puede contribuir a conseguir una piel saludable y bonita ahora  y seguir luciéndola en la edad adulta.