202017Nov
EL RETO DE TRATAR LAS CICATRICES DE ACNÉ

EL RETO DE TRATAR LAS CICATRICES DE ACNÉ


Las cicatrices post-acné observadas en adolescentes y adultos jóvenes constituyen un problema estético común que requieren diversos tipos de tratamiento con el fin de inducir una neocolagénesis y una remodelación dérmica.

No debemos confundirlas con las “marcas de acné” que no son más que alteraciones temporales de la coloración de la piel de color rojo-violáceo, blanquecino o marrón como consecuencia del proceso de reparación de la lesión inflamatoria que no requieren un tratamiento especifico salvo su prevención evitando la manipulación de las lesiones y utilizar un fotoprotector solar de amplio espectro. Si ya se han producido, podemos atenuarlas y favorecer su desaparición progresiva realizando  peelings químicos superficiales (salicílico, glicólico, pirúvico y/o tretinoína) que aceleren el recambio celular e incluso utilizar equipos de luz pulsada que disminuyan el eritema. Y por supuesto, se pueden emplear maquillajes de camuflaje oil free para cubrirlas hasta su completa desaparición.

¿Qué son las cicatrices de acné?

Tras la formación de una lesión inflamatoria de acné, se produce un proceso de reparación para formar un nuevo tejido dérmico con fibras de colágeno que se fabrican y se ordenan en la zona a reparar. Cuando hay un defecto en la cantidad y en la disposición espacial del colágeno durante este proceso reparativo, se producen unas cicatrices atróficas (deprimidas). Cuando lo que hay es una cantidad excesiva de colágeno, se obtiene una cicatriz hipertrófica  si no sobrepasa los límites de la herida,  o un queloide si sí lo hace.

Tipos de cicatrices de acné

  • Cicatrices en furgón o “boxcar scars”: se perciben como agujeros o depresiones superficiales (cuya pared mide menos de 0.5 mm de altura) o profundas (superiores a 0.5 mm de altura) de un diámetro superior a 2 mm. Los bordes suelen ser muy nítidos y las paredes escarpadas. Aparecen frecuentemente en el rostro, en la zona de la sien y las mejillas.
  • Cicatrices en picahielo: se trata de agujeros puntiformes profundos, con un diámetro menor de 2 mm, y con tractos fibrosos que unen su fondo al tejido subyacente de la piel. Son típicas de las mejillas.
  • Cicatrices onduladas o rolling scars”: son suaves que dan a la piel una textura irregular, ondulada o grabada. Suelen afectar áreas relativamente grandes de tejido y se perciben más cuando la piel es observada a contraluz.
  • Cicatrices hipertróficas y queloides: Son rosadas de techo cupuliforme que sobrepasan o no los márgenes de la herida. Son especialmente frecuentes en el tórax, en la parte superior de la espalda y en el lóbulo de la oreja tras un acné inflamatorio intenso (nódulo-quístico).

 Tratamiento de las cicatrices de acné atróficas

La mayoría de las veces requiere una combinación de diferentes técnicas para obtener un  buén resultado.  Se debe tener en cuenta la edad y color de piel del paciente, así como la ubicación y el tipo de cicatrices para encontrar la combinación más apropiada.

Veamos de qué tratamientos disponemos:

  • Peelings químicos: consiste en la aplicación de diferentes sustancias químicas sobre la piel, con el fin de exfoliar las capas más superficiales promoviendo la regeneración celular al incrementar la producción de colágeno. Mejora las cicatrices poco profundas, así como las manchas residuales y la textura y uniformidad de la piel.
  • Carboxiterapia: la infiltración de dióxido de carbono (Co2) en tejido subcutáneo, estimula el tejido desvitalizado y fibrótico, mejora la vascularización, la oxigenación y debilita las adherencias producidas por la fibrosis. Además, favorece la producción y reorganización de colágeno, mejorando el aspecto de cicatrices atróficas y profundas.
  • Microneedeling: utiliza un dispositivo médico electrónico de micro-agujas que punciona la piel y crea micro-canales o micro-heridas que desencadenan un fenómeno de reparación estimulando la producción de colágeno y elastina a nivel de la dermis papilar. Es mínimamente invasivo y permite mejorar la textura, firmeza e hidratación de la piel así como la mala organización de las fibras presentes en las cicatrices de acné. Podemos además, añadir diferentes principios activos (ácido hialurónico, péptidos, vitaminas…) para su inmediata penetración que potencia el resultado de este tratamiento.
  • Infiltraciones de ácido hialurónico: mediante la microinyección de estas sustancias de densidad media o baja en el lugar de la lesión, es posible rellenar los huecos que han dejado en la dermis, además de favorecer la síntesis de nuevo colágeno que también reducirá la profundidad de las cicatrices de acné.
  • Láser fraccional no ablativo: este dispositivo permite actuar en la parte profunda de la piel sin dañar la superficie de la misma mediante un proceso de fototermolisis fraccional, lo que permite una rápida reepitelización y formación de colágeno recuperando el grosor de la epidermis y mejorando el aspecto de las cicatrices de acné, con lo que no existe tiempo de recuperación por parte del paciente y las posibles complicaciones son mucho menos frecuentes.
  • Subcisión: implica soltar las fibras debajo de la cicatriz y liberar la parte superficial de la sujeción a la parte profunda de la piel mediante una aguja, lo que permitirá mejorar su apariencia.
  • Radiofrecuencia : permite producir un estímulo para formar nuevo colágeno a nivel dérmico, no lesiona ni daña la epidermis, con lo que la recuperación es sencilla y los resultados se ven claros desde la primera sesión.

Tratamiento de cicatrices de acné hipertróficas o queloides

Son las menos frecuentes pero suelen causar mayores estigmas en las personas por lo que requieren una estrategia terapéutica. Disponemos de menos alternativas pero son suficientemente  efectivas con efectos secundarios leves y previsibles.

  • Inyección intralesional de corticoide: pueden reducir el grosor, volumen y textura de las cicatrices por sus propiedades antiinflamatorias
  • Crioterapia: con nitrógeno líquido, altamente efectiva en lesiones recientes y de pequeño tamaño mejorando el aspecto clínico e incluso la regresión completa.
  • Aplicación de gel de silicona: aplicación sencilla con resultados a medio plazo.

Como conclusión, podemos decir que lo ideal es combinar diferentes tratamientos ya sea en la misma sesión o sesiones separadas ya que el paciente puede presentar de forma simultánea distintos tipos de cicatrices. La mejoría de estas lesiones siempre va a ser progresiva y muy evidente pero debemos de tener en cuenta que no llegan a desaparecer completamente.